Un riesgo industrial colombiano que excede la capacidad local recorre un camino conocido: la cedente lo entrega a su corredor de reaseguro, este lo estructura y lo presenta —vía un socio mayorista— al mercado de Londres.

Ahí el riesgo deja de ser una póliza y se convierte en un expediente técnico que compite por capacidad con riesgos de todo el mundo.

Lo que define el resultado no es el tamaño del riesgo, sino la calidad con que está contado.

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